La Posesión de la Momia: Esta nueva versión del clásico La Momia, es un giro en cuanto a estructura e imagen de esta ya mítica historia. Lee Cronin, director del remake de Evil Dead, pone en escena todo el arsenal visual, que ya había mostrado en Evil Dead. Con esto recrea una historia de maldiciones, posesiones, además de un tinte gore, pasándolo por el horror corporal, que la hacen un deleite a los amantes de estos géneros del terror.
Si bien la historia se vuelve algo predecible y la sumatoria de todos estos elementos, juega un poco en su contra, logra entretener, con una gran puesta en escena, buena fotografía, y una música que da en el tono justo, dándole un aire a ratos de una película serie B, pero demostrando la diferencia en el momento necesario, para no caer en el casi absurdo (en algún momento no lo consigue).
El relato comienza, con una familia americana, viviendo en El Cairo, en la cual su hija menor es raptada sin poder encontrarla. Años mas tarde, mientras ellos ya viven en Nuevo Mexico, es encontrada tras un accidente aéreo. Lo malo de este hallazgo, son las condiciones en que se encuentra, y desde ese minuto, toda la familia se derrumba en una vorágine, de desencuentros, miedos y sangre,
Solo una policía de Egipto es la que decide averiguar todo lo oculto tras esta desaparición, la que descubre el verdadero origen de este rapto tan misterioso.
Una película que mantiene el interés, a pesar de ciertos vacíos en el guion, y que prolonga esta maldición que ya lleva años en el cine, dándole otra cara, otro giro, que se acerca a este terror moderno en donde todas las ideas se mezclan, pero que a veces no siempre funcionan. El final, es una clara idea de ello.