Bring Her Back. El terror siempre está en búsqueda de nuevas ideas, para sorprender y por ende asustar. Acá podemos ver una mezcla muy interesante de terror psicológico con un atisbo de sectas, conjuros y delirios. Un par de hermanos, Andy junto a su hermana Piper, pierden a su padre en extrañas circunstancias y debido a que son menores de edad, pasan al cuidado de una mujer, mientras el mayor cumple los 18 y puede hacerse cargo de su hermana, la que es no vidente. Desde que los hermanos pisan el extraño lugar donde vive Laura, su madre de paso, se dan cuenta que hay un ambiente raro, frió, oscuro, sumado al hecho que hay otro niño en igual condición que ellos, llamado Ollie, el que no habla, que pasa los días solo jugando en una piscina vacía. La estructura de la historia va mostrando lentamente cada uno de los detalles de sus protagonistas, siempre en un tono frio y angustiante, mezclado con recuerdos que van ordenando un poco el puzzle que se va generando, sobre todo cuando Laura cuenta que su hija murió hace un tiempo ahogada en su piscina. Con escenas fuertes y algo chocantes, la película se incrusta en la mente del espectador de manera intrigante, y a ratos asfixiante. Con un tono desgastado visualmente, muestra momentos que podrían ser del tipo found footage, o vídeos caseros, que aumentan mas ese aire malvado que se se aprecia por momentos.
Las atmósferas siempre están cargadas de una densidad perversa, aun en los momentos más luminosos, en cada plano hay algo extraño que pareciera una advertencia, alertándote o preparándote para algo desconocido. Una interesante película, de un horror diferente, desde la óptica en que es relatada y que conserva frescura, incluso al no ser tan original en el fondo, provoca una mirada más a fondo de las perdidas emocionales que cada uno lleva dentro. Nota, son los mismos directores de Talk to Me, Danny y Michael Philippou. Se dice que ya están en la producción de Talk to me 2.